Viaje al centro del motor chino (parte 4): asistimos a un crash test y descubrimos el nuevo (y primer) Ebro full eléctrico
Wuhu ha resultado ser toda una sorpresa. Mientras que Pekín tiene esos aromas y esa vida propia de la que, a todas luces, es una gran capital, Wuhu, dentro de que es enorme, recuerda más a esa “China de barrio”. Los edificios de tropecientas plantas donde caben cientos y cientos de familias hacen a

Image: Xataka
Wuhu ha resultado ser toda una sorpresa. Mientras que Pekín tiene esos aromas y esa vida propia de la que, a todas luces, es una gran capital, Wuhu, dentro de que es enorme, recuerda más a esa “China de barrio”.
Los edificios de tropecientas plantas donde caben cientos y cientos de familias hacen acto de presencia, por supuesto, pero se respira de otra forma. Hay restaurantes, tiendas pequeñas, se siente más local, más auténtico.
Es aquí donde Chery, el socio tecnológico de la española Ebro, a quien acompaño en este viaje, nació y tiene su sede. Y se nota. No porque el hotel en el que nos alojamos sea de la compañía, que también, sino en la carretera.
Un paseo por Wuhu | Imagen: Xataka
Si en Pekín no se veía un solo coche Chery, aquí son religión. Están por todos lados, mires a donde mires. ¿Los taxis? Todos Chery. ¿Los vehículos personales? Omnipresencia absoluta de las gamas Tiggo y Arizzo. BYD, Geely, Toyota, Kia y Hyundai también están por aquí, pero el dominio de Chery es absoluto.
Pillado | Imagen: Xataka
Es algo normal. China tiene ese componente de apostar por lo local. Es una suerte de orgullo, algo de lo que presumir, usar un producto nacido en tu ciudad y desde el gobierno lo promueven. Por eso en Pekín reina BAIC y por eso cuando te preguntan por tu modelo de móvil o reloj esbozan cierta sonrisa al ver que, en mi caso, son un Honor y un Huawei.
Con Chery sucede lo mismo, pero hoy no toca hablar de Chery, sino de Ebro. Chery es el partner tecnológico de la española Ebro, que usa sus plataformas para vender sus propios modelos en España, Portugal y, próximamente, Bulgaria, Eslovenia y Croacia. Un Ebro s700 es, en el fondo, un Chery Tiggo 7.
Sabiendo eso, no extrañará a nadie que el nuevo modelo de Ebro esté basado en el Chery QQ3 EV. Porque sí, Ebro ha anunciado al fin un coche completamente eléctrico que producirá en su fábrica en la Zona Franca de Barcelona. Todavía no tiene nombre y las especificaciones no son definitivas, ya que falta la homologación, pero os puedo contar alguna cosita, ya que lo he podido ver en primera persona.
El nuevo Ebro eléctrico | Imagen: Xataka
Este coche tiene una vocación claramente urbana y está enfocado al público más joven. Formas más circulares y ovaladas, 2,7 metros entre ejes y 4,3 metros de largo dan forma a un coche más compacto y muy diferente a lo que Ebro ha puesto en la carretera hasta la fecha. Es una apuesta arriesgada para 1) una marca que hasta ahora era sinónimo de SUV y 2) un mercado cuya electrificación tiene todavía camino por delante
Tiene una batería de litio-ferrofosfato de 42,7 kWh, lo que se traduce en una autonomía superior a los 300 kilómetros. Tiene un motor en el eje trasero de 90 kW, lo que le permite ofrecer, siempre según la marca, 122 CV, 111 Nm de par máximo, 135 km/h de velocidad máxima y una aceleración de cero a 100 en menos de 11 segundos.
De momento, su nombre es Ebro BEV | Imagen: Xataka
Del sistema de carga no se ha desvelado la potencia, pero sí que será compatible con AC y DC y que podrá pasar del 30% al 80% en 30 minutos.
Dentro del coche encontramos dos generosas pantallas, una central flotante de 15,6 pulgadas con resolución 2K y un sistema impulsado por un chip Snapdragon, y otra más pequeñita, de 10,25 pulgadas, en el cuadro de instrumentos. En China eso de las agujas analógicas y las luces ha pasado a mejor vida.
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