Ucrania acaba de abrir el último misil ruso y no sale de su asombro: el verdadero enemigo tiene cara de "amigo"
Tas el derribo del vuelo Malaysia Airlines Flight MH17 en 2014, los investigadores internacionales analizaron los restos del misil implicado y descubrieron que muchas de sus piezas procedían de cadenas de producción distribuidas en distintos países, algunas diseñadas originalmente para usos completa

Image: Xataka
Tas el derribo del vuelo Malaysia Airlines Flight MH17 en 2014, los investigadores internacionales analizaron los restos del misil implicado y descubrieron que muchas de sus piezas procedían de cadenas de producción distribuidas en distintos países, algunas diseñadas originalmente para usos completamente distintos. Aquel análisis dejó una idea difícil de ignorar, y en Ucrania no ha parado de repetirse una y otra vez.
Un misil nuevo, una “nueva” sorpresa. Cuando Ucrania ha podido analizar en detalle uno de los últimos modelos de misiles empleados por Rusia le ha ocurrido como con los drones, la sorpresa no ha venido solo por su diseño o sus capacidades, sino por lo que llevaba dentro.
El S-71K, una de las apuestas más recientes de Moscú para sostener su ofensiva, ha revelado una realidad incómoda que se repite en el frente: más allá del enfrentamiento directo, parte de la tecnología que lo hace posible no procede únicamente de Rusia. Esa constatación introduce una dimensión distinta al conflicto, una en la que la procedencia de los componentes se convierte en una pista clave para entender cómo se están construyendo las armas actuales.
Un arma para producir en masa. El S-71K forma parte de una nueva generación de misiles aire-tierra diseñados con un objetivo claro: abaratar costes y facilitar la producción en volumen.
Integrando elementos ya existentes, como una bomba de la Guerra Fría adaptada a una estructura con formas discretas para reducir su detección, el sistema combina soluciones relativamente simples con mejoras puntuales en alcance y supervivencia. Con un motor compacto, una guía básica y un diseño optimizado, encaja en una estrategia que prioriza la cantidad disponible en el campo de batalla frente a la sofisticación extrema de modelos anteriores.
Artículo original
Ucrania acaba de abrir el último misil ruso y no sale de su asombro: el verdadero enemigo tiene cara de "amigo"
Publicado por Xataka