Las dos competencias de un buen empleo
Formar mejor a los trabajadores sirve de poco si luego rivalizan en un mercado capturado por unas pocas empresas

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Durante años, a quien se quejaba de su trabajo se le contestaba con dos palabras: “Haber estudiado”. La frase resumía una lógica sencilla del mercado laboral. Quien tenía conocimientos sobre cosas técnicas, podía aspirar a un mejor empleo; y quien no, se tenía que aguantar. Matemáticas, ingeniería, finanzas: conocimientos duros para un mundo también duro. Las llamadas soft skills —comunicación, trabajo en equipo, empatía— eran un adorno simpático, útil para la dinámica de equipo, pero que rara vez determinaba la calidad del puesto. Los datos ya no respaldan esa jerarquía; y, sobre todo, ya no respaldan la idea de que todo dependa del trabajador.
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Publicado por El País