La pelea entre ricos franceses y suizos por albergar la capital mundial del arte
Ante las reticencias de los coleccionistas estadounidenses debido a los altos precios de Basilea y la escasa oferta cultural, París compite por ser la gran sede de la franquicia Art Basel

Image: El País
Basilea (Suiza) es la ciudad de los precios imposibles. El principal acontecimiento es su mítica feria de arte. Hubo años en que los aviones privados casi ni cabían en el aeropuerto y en los pasillos era sencillo cruzarse con Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Angelina Jolie, Jon Landau —quien atesora una extraordinaria colección de escultura renacentista y es el representante de Bruce Springsteen— o el músico Eric Clapton, con presupuesto millonario suficiente para comprar obras del pintor alemán Gerhard Richter. Esto fue hace tiempo. Los estadounidenses han desaparecido. El año pasado no se permitió la entrada en el país a algunos coleccionistas de América Latina. Y el omnipresente artista chino Ai Weiwei fue repatriado a Alemania. El país se enroca.
La pujanza de las barras y las estrellas
“Estados Unidos ha generado una riqueza enorme en los últimos 150 años, y esto, unido a una cultura orientada al consumo, ha creado una base de coleccionistas muy sólida y arraigada”, defiende Monica Heslington, responsable de asesoramiento sobre arte y objetos de colección de Goldman Sachs Private Wealth Management. Alrededor surgen ecosistemas de analistas, gestores de colecciones, abogados expertos en estos bienes, y además hay financiación dedicada a la compra de piezas. A esto se suman ventajas fiscales que están unidas a la filantropía. Y a esto se añade la ausencia de leyes de patrimonio cultural [como hay en España, Italia o Alemania] que limiten o dificulten las ventas de obras. Laissez faire, laissez passer.
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La pelea entre ricos franceses y suizos por albergar la capital mundial del arte
Publicado por El País