BYD se las prometía muy felices poniendo ADAS muy avanzados a coches baratísimos. Hasta que llegó la crisis de la RAM
Durante los últimos años, BYD había convertido su flamante sistema de conducción avanzada en uno de los mayores argumentos para hacerle frente a Tesla. Y es que tener este tipo de tecnologías en coches asequibles puede ser atractivo para el consumidor, pero tiene un coste que difícilmente otras comp

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Durante los últimos años, BYD había convertido su flamante sistema de conducción avanzada en uno de los mayores argumentos para hacerle frente a Tesla. Y es que tener este tipo de tecnologías en coches asequibles puede ser atractivo para el consumidor, pero tiene un coste que difícilmente otras compañías pueden absorber. BYD creía que sí, pero la crisis de la RAM le ha parado los pies, y el contexto ahora es bastante más complicado.
Suben los precios. BYD acaba de anunciar en China una subida del 21% en el precio de la opción ‘DiPilot 300’ (básicamente su "Ojo de Dios" en su versión con LiDAR), que pasa de 9.900 a 12.000 yuanes (unos 1.560 euros). La empresa justifica la medida por el "incremento significativo en los costes globales del hardware de almacenamiento".
Dicho de otro modo, la memoria DRAM y el almacenamiento se ha encarecido tanto que ya no pueden absorber el coste sin repercutirlo al cliente. Hasta ahora, ningún gran fabricante había vinculado tan explícitamente una subida de precios al mercado de memoria, según recoge South China Morning Post.
En detalle. Los ADAS modernos (y especialmente los que integran LiDAR como los de BYD) son muy exigentes con la memoria. Necesitan chips de alto rendimiento para procesar en tiempo real las nubes de puntos del LiDAR, ejecutar los modelos de conducción y almacenar datos de ruta. El problema es que ese mismo tipo de memoria está siendo absorbida de forma masiva por los centros de datos de inteligencia artificial, que acaparan la mayor parte de la producción global de DRAM y NAND.
Los precios de estos chips han entrado en lo que los analistas llaman un "superciclo", con subidas que según TrendForce rondan el 55-60% en DRAM convencional este año, pero que en segmentos premium de automoción (que también usan DDR5) han llegado hasta el 300% en precio de mercado libre.
Un problema de escala. El colosal despliegue de BYD hace que el problema sea especialmente abultado en su caso. La compañía tiene instalado su sistema "Ojo de Dios" en más de 2,85 millones de vehículos a fecha de marzo de 2026, generando unos 180 millones de kilómetros de datos de conducción al día, según datos propios de la firma. A esa escala, cada céntimo de más en memoria se multiplica en millones.
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BYD se las prometía muy felices poniendo ADAS muy avanzados a coches baratísimos. Hasta que llegó la crisis de la RAM
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